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Spark | Year 7 | Session 4 | Week 3

  • Writer: Mariela Olivares
    Mariela Olivares
  • 3 days ago
  • 4 min read

Continuamos nuestro recorrido dentro del quest The Natural Story of Growth, una semana cargada de emociones, descubrimientos y experiencias compartidas.


Comenzamos la semana recibiendo flores para el estudio por parte del encargado de esta semana, Jesús. Con cuidado y dedicación eligió, cortó y preparó los floreros que hoy alegran las mesas de los heroes mientras trabajan. En esta ocasión, el color elegido fue el amarillo, un tono que refleja vitalidad, energía y alegría, y que sin duda acompañó el ánimo de nuestros días.



La semana inició de manera muy emotiva con el regreso de uno de los heroes que se encontraba de viaje. Aprovechamos este reencuentro para celebrar la línea de vida de Josemaría, quien compartió con nosotros coloridas cartulinas llenas de fotografías que narraban su historia: desde el día en que nació hasta el momento presente, celebrando su octava vuelta al sol. Fue un momento de escucha atenta, respeto y gratitud por el crecimiento y las experiencias que cada uno va acumulando a lo largo del tiempo.



El martes nos sumergimos en el arte y la experimentación. Exploramos ocho técnicas de acuarela y, por votación, los heroes eligieron aquella que utiliza crayola blanca para crear un dibujo base sobre el cual se pinta con acuarelas, permitiendo que la imagen aparezca casi por arte de magia. Algunos sparks se mostraron un poco desanimados cuando “la magia” no sucedía como esperaban, lo que nos llevó a una reflexión importante: la necesidad de seguir los pasos con atención y cuidado para lograr los resultados deseados. Un aprendizaje valioso que va mucho más allá del arte.



Ese mismo día escuchamos con gran atención la historia Mamá Tlacuache de Norma Muñoz Ledo, un relato entrañable que nos habla del cuidado, el amor y la protección de una madre hacia su pequeño hijo. A través de esta historia reflexionamos sobre la convivencia, el respeto hacia los demás y cómo, a pesar de todos los cuidados, el crecimiento trae consigo cambios inevitables y momentos inesperados. Juntos imitamos sonidos de animales, realizamos un pequeño ejercicio de lectura comprensiva y confirmamos, una vez más, que los lerners disfrutan profundamente de escuchar historias nuevas y participar activamente en ellas.


Como parte de nuestro quest, vimos un breve documental de diez minutos que nos compartió información muy valiosa sobre el desarrollo de los recién nacidos. A partir de esto, descubrimos la existencia de un documento fundamental que nos acompaña toda la vida: el acta de nacimiento. En equipos de dos, formados a partir de criterios específicos como la disposición para ayudar y la capacidad de leer y escribir, los heroes trabajaron con compañeros con los que no siempre suelen relacionarse, lo que añadió un toque especial de emoción y cooperación al proyecto.



Fue interesante observar cómo, entre conversaciones y risas, intentaban descifrar de qué manera se conforman los apellidos, descubriendo incluso que algunos llaman a sus padres por apodos sin conocer su nombre completo. Cerramos la actividad con una reflexión sobre la importancia del acta de nacimiento como un documento que nos identifica, nos reconoce y nos recuerda que cada persona es única e irrepetible.


Desde el día de ayer, los heroes se fueron a casa con una misión clara: indagar un poco más sobre la cartilla de vacunación. La respuesta superó nuestras expectativas. Uno de ellos llevó esta misión más allá y compartió con el grupo una copia de su propia cartilla. Con mucho orgullo, nos leyó la información que contenía: algunas vacunas marcadas como dosis única, otras señaladas por meses o años. Asumieron que estos datos correspondían a la edad de aplicación. En su cartilla aparecían fechas exactas e incluso la firma de un doctor, lo que despertó aún más curiosidad.



La pregunta surgió de manera natural: ¿Qué son las vacunas? La discusión comenzó entre ideas, hipótesis y conocimientos previos. “Son piquetes con virus”, “son piquetes de virus muertos”, “son bacterias que entran a tu estómago y te protegen”. Cada respuesta aportaba una pieza al rompecabezas.


Entonces lancé una pregunta más profunda a la conversación: ¿Cómo es que un piquete con virus o bacterias puede protegernos, si justamente estos son los causantes de las enfermedades?

El silencio, las miradas pensativas y los intentos por explicar nos llevaron a hacer lo que mejor saben hacer: investigar. Nos dirigimos a la bibliografía y, tras indagar un poco más, encontramos un video que nos explicó de manera clara qué son las vacunas y cómo, a través de virus o bacterias debilitadas o inactivadas, ayudan a nuestro cuerpo a crear defensas y protegerse.


Revisamos juntos la cartilla de vacunación mexicana y descubrimos que, aunque no todos recordaban cada vacuna, el formato les resultaba muy familiar. Para ellos, llevar un control de su salud no es algo ajeno: algunos recordaban pocas vacunas, otros muchas, pero todos reconocían la importancia de ese seguimiento.


Para cerrar la experiencia, nos fuimos a trabajar en la creación de una réplica de la cartilla de vacunación. Este ejercicio permitió integrar lo aprendido, reforzar la comprensión del tema y darle sentido a un documento que forma parte de su historia personal y de su cuidado desde el nacimiento.



Para cerrar la semana y seguir adentrándonos en el cuerpo humano de una manera interactiva, utilizamos un rompecabezas de fieltro para darle forma al esqueleto humano. Me sorprendió profundamente cómo, a pesar de su corta edad, los heroes lograron recordar aprendizajes de Quests anteriores y nombrar muchos de los huesos que componen el esqueleto. Estos momentos nos recuerdan que el aprendizaje deja huella cuando se vive con sentido, repetición y emoción.



Después de una semana de trabajo intenso y concentrado, dedicamos tiempo a una limpieza profunda del ambiente. Con ritmo y alegría, acompañados de una de las canciones favoritas de los sparks, cada uno asumió su responsabilidad para dejar el estudio en orden. Este cierre no solo habla de cuidado del espacio, sino también de respeto, pertenencia y gratitud por el lugar que habitamos y que nos permite aprender juntos cada día.



Nos leemos la próxima semana para seguir escribiendo esta historia natural del crecimiento.

Un abrazo.



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