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Spark Studio – El Taller de Juguetes de Newton - Semana 5

  • Writer: Mariela Olivares
    Mariela Olivares
  • May 16
  • 4 min read

Esta semana en el ambiente estuvo llena de movimiento, preguntas y mucha experimentación. Los Heroes continuaron explorando cómo funcionan las fuerzas que nos rodean, descubriendo que aprender se vuelve mucho más significativo cuando pueden tocar, probar, equivocarse y volver a intentar.



Lunes: Carreras de canicas y grandes retos. Comenzando la semana con creatividad y colaboración.


Los learners comenzaron emocionados por seguir explorando los experimentos y retos que cada sesión les ofrece. Durante nuestro Morning Circle (paertura de la mañana) iniciamos inspirados por una divertida carrera de canicas, donde los learners aceptaron un reto desde muy temprano: construir un gran laberinto con túneles, giros, subidas y bajadas que hicieran la carrera aún más emocionante.

El mayor desafío fue unir las tres partes que compondrían el recorrido completo, poniendo a prueba su creatividad, su colaboración y su resolución de problemas. Sin duda, comenzar la mañana con un reto lleno de energía marcó el tono del resto del día.


Después del Morning Circle nos dirigimos a trabajar en Quest, donde esta semana exploramos el concepto de “empuje”. Los learners se preguntaron: ¿Qué es el empuje?, ¿Cómo podemos ejercer fuerza sobre un objeto? Para descubrirlo, salimos al patio a realizar experimentos con agua y viento utilizando pequeños botes hechos de papel aluminio.


A través de la observación y la experimentación, los learners concluyeron que el viento es una fuerza capaz de empujar objetos y moverlos de un lugar a otro. Agregar agua a las actividades siempre eleva la emoción y la energía de la experimentación, y esta vez no fue la excepción. Fue emocionante ver cómo conectaban sus descubrimientos con situaciones de la vida cotidiana mientras aprendían a través del juego y la curiosidad.



Martes: ¡El aire tiene fuerza! Comprobando teorías y aprendiendo a través de los errores.


El martes, después del tiempo libre, regresamos al estudio para comenzar con una nueva pregunta. Con un globo inflado en la mano y sin hacerle nudo, lo solté frente a los learners. Inmediatamente comenzaron las preguntas:

¿Qué hizo que el globo saliera disparado?¿La presión del aire?¿La elasticidad del globo?¿La falta del nudo?


Los learners comenzaron a compartir teorías e ideas mientras conectaban conceptos como empuje, presión y proyectiles. Muy pronto surgió otra gran pregunta: ¿será posible que el aire pueda mover un objeto?


Las teorías se transformaron rápidamente en acción. Comenzaron a experimentar utilizando globos y distintos materiales, descubriendo que comprobar una idea no siempre es sencillo. Algunos intentos no funcionaron como esperaban: el globo se despegaba, la cinta perdía fuerza o el aire no lograba mover el objeto suficiente.


Pero algo muy valioso ocurrió en medio de los errores: nadie se rindió. Al contrario, los Sparks llevaron el reto aún más lejos. Utilizando materiales reciclados, comenzaron a diseñar modelos más ligeros de coches para intentar moverlos utilizando únicamente el empuje del aire.


Este reto despertó tanto interés que continuó incluso el miércoles, y fue maravilloso observar cómo las ideas y preguntas de Quest comenzaron a trasladarse también al patio durante el tiempo de juego. Poco a poco, están comenzando a ver el aprendizaje no como algo que sucede únicamente en una mesa de trabajo, sino como algo que puede explorarse en cualquier momento y lugar.



Miércoles: Lanzando nuevas ideas. Explorando la fuerza y el movimiento a través de la experimentación.


El miércoles continuamos trabajando en los cochecitos impulsados por aire, haciendo ajustes, cambiando materiales y buscando nuevas formas de hacerlos más ligeros y eficientes. Cada intento trajo nuevas preguntas y descubrimientos.


Más tarde, llevamos la exploración de fuerzas un paso más allá al experimentar con una catapulta. Los learners observaron cómo la fuerza, la tensión y el movimiento trabajan juntos para lanzar objetos a distancia, mientras hacían predicciones, probaban ideas y ajustaban sus diseños después de cada intento.


Más allá de los resultados, esta semana ha sido una gran oportunidad para fortalecer algo muy importante dentro del ambiente: la perseverancia. Los learners están descubriendo que equivocarse, ajustar y volver a intentar también forma parte del proceso de aprender.



Jueves: Construyendo, probando y volviendo a intentar. Grandes retos, grandes aprendizajes.


El jueves, como parte de nuestro Quest, realizaron un reto de construcción inspirado en el libro Iggy Peck, Architect. Trabajaron en equipos para crear torres capaces de sostener una pelota de basketball en la punta.


Como sucede con muchos retos dentro del ambiente, el desafío rápidamente elevó la emoción y la motivación del grupo. Los learners comenzaron a reflexionar sobre las características de los materiales que estaban utilizando, la altura de sus estructuras y la resistencia necesaria para soportar el peso del balón.


Uno de los equipos enfrentó una gran dificultad: su torre colapsó durante la primera y segunda prueba. Aunque la frustración apareció por momentos, decidieron no rendirse. Ajustaron ideas, hicieron cambios en su diseño y lo intentaron una vez más. Finalmente, todos los equipos completaron con éxito el reto, demostrando perseverancia, creatividad y trabajo en equipo.



La diversión y el aprendizaje no terminaron ahí. Cerramos el día estrenando las catapultas que habían construido anteriormente, lanzando pompones y explorando nuevamente conceptos relacionados con fuerza, movimiento y distancia. Sin duda, el juego, la experimentación y la curiosidad continúan siendo grandes motores de aprendizaje dentro del ambiente.



Viernes: Sorpresas, gratitud y nuevas aventuras. Aprender también es construir comunidad.


El viernes fue un día especialmente significativo para nuestra comunidad, ya que en México se celebra el Día del Maestro. Aunque dentro de nuestros estudios nos llamamos “Guides”, los Heroes sabían que era una fecha importante para reconocer y agradecer el acompañamiento que sucede dentro del ambiente.


La mañana comenzó de manera habitual, con los Sparks trabajando en sus diferentes responsabilidades y retos. Sin embargo, poco a poco el estudio comenzó a sentirse sospechosamente vacío y algunas caras parecían esconder algo. Muy pronto descubrimos que se habían organizado en secreto para prepararnos una sorpresa.


Fue un gesto que nos conmovió profundamente y que nos recordó la importancia de la comunidad que construimos día con día dentro del ambiente. ¡Gracias por su cariño y por hacernos sentir tan especiales!



Después de este hermoso momento, salimos en busca de una nueva aventura: las poleas. Los Heroes exploraron el funcionamiento de poleas simples y compuestas, mientras experimentaban con una polea especialmente preparada para ellos. A través del juego y la observación, continuaron descubriendo cómo las máquinas simples nos ayudan a mover objetos utilizando menos esfuerzo.



Sin duda, este Quest se ha convertido en uno de los favoritos del estudio y seguimos disfrutando cada experimento, reto y descubrimiento que llega con él.

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