Spark Studio - Entrepreneurship - Semana 1

Una semilla de ideas, un altar lleno de historias y un negocio por florecer
Esta semana dimos la bienvenida a la Sesión 2 de nuestro año escolar, una nueva etapa que comienza con grandes ideas, proyectos por construir y muchas oportunidades para que nuestros héroes descubran hasta dónde pueden llegar cuando sus ideas se encuentran con la acción.
Nuestro nuevo Quest (proyecto) nos invita a explorar el mundo del emprendimiento (E-ship), donde los héroes tendrán la oportunidad de modelar un pequeño negocio propio, creando y vendiendo productos diseñados por ellos mismos. Un proyecto que apenas comienza, pero que desde sus primeros pasos nos invita a pensar, planear, tomar decisiones y descubrir todo lo que implica transformar una idea en algo real.
Para nuestros learners, la preparación será una parte fundamental de este camino. A lo largo de las próximas cinco semanas, irán descubriendo los pasos necesarios para construir un negocio desde cero. Para acompañar este proceso, cada héroe contará con un portafolio físico en el que reunirá las evidencias de sus retos, sus ideas y los avances de su proyecto. Este recurso les permitirá dar seguimiento a su trabajo, organizar sus pensamientos y observar cómo, poco a poco, aquello que hoy imaginan comienza a tomar forma.
Y mientras una nueva semilla de emprendimiento comienza a crecer, otra historia llegó para llenar nuestro ambiente de color, tradición y creatividad.
Por tercer año consecutivo, Spark será anfitrión en la organización, elaboración y montaje de nuestro altar de muertos. Esta vez, la noticia llegó acompañada de una emoción especial: el proyecto contará con la participación de los tres estudios, y cada uno aportará elementos para dar vida a una ofrenda construida en comunidad.
La pregunta no tardó en aparecer: ¿a quién rendiremos tributo este año?
Comenzamos a pensar en aquellas personas que nos inspiran, cuyas historias hemos conocido y que han dejado una huella a través de sus ideas, sus obras o su manera de mirar el mundo. Fue entonces cuando Diego compartió con el grupo una noticia que nos sorprendió: Yayoi Kusama, la artista japonesa que conocimos durante nuestro proyecto de Japón el año pasado, había fallecido en agosto. Recordábamos haber explorado su historia y su obra cuando todavía vivía, por lo que conocer esta noticia despertó nuevas conversaciones y nos llevó a mirar su legado desde otra perspectiva.
Así comenzó nuestra exploración. Nos acercamos a distintos recursos, compartimos lo que sabíamos y nos llevamos una invitación a casa: investigar un poco más sobre aquellas personas que nos inspiran y cuyas historias podrían formar parte de nuestro altar. La respuesta llegó muy pronto y fue una grata sorpresa.
Al día siguiente, durante el lanzamiento del proyecto, muchos héroes regresaron con información, historias y descubrimientos que deseaban compartir. Algunos habían investigado; otros recordaban detalles de experiencias anteriores, y también hubo quienes aportaron aquello que ya conocían. Entre todos, fuimos construyendo una conversación en la que cada aportación abrió nuevas posibilidades para aprender de los demás.
Fue hermoso observar cómo una pregunta inicial comenzó a transformarse en ideas concretas. Los héroes propusieron proyectos para representar el arte de Yayoi Kusama desde una mirada muy mexicana, imaginando cómo sus característicos patrones y lunares podrían dialogar con los elementos tradicionales de nuestro altar.
En medio de esta lluvia de ideas, Jonás tomó una iniciativa que marcó el comienzo de una nueva propuesta. Levantó la mano y preguntó: “¿Cuántos niños y niñas somos? ¿Puedo tomar un papel? Es que quiero hacer calaveritas para que todos coloreemos.”
Y así, casi sin darnos cuenta, una idea comenzó a convertirse en un proyecto. Jonás pensó en sus compañeros, en cómo incluirlos y en una manera de aportar algo que todos pudieran disfrutar. Al día siguiente, llegó con copias para cada uno y un ejemplo de cómo quedaría el trabajo terminado. Nos compartió sus indicaciones y seguimos su propuesta, dando espacio a su iniciativa y permitiendo que su idea encontrara un lugar dentro de nuestro proyecto colectivo.
Mientras tanto, el altar comenzó a poblarse de posibilidades: flores de cempasúchil, papel picado, velas, agua, alebrijes, calaveras, calabazas, pan de muerto, comida y fotografías de quienes ya no están físicamente con nosotros, pero permanecen en nuestra memoria y en nuestras historias.
La creatividad está encontrando muchas formas de expresarse. Los héroes imaginan, proponen, prueban y trabajan con sus manos para acercarse a aquello que visualizan. Cada elemento que sugieren nos permite conocer un poco más de sus ideas y de la manera en que comprenden esta tradición mexicana, tan significativa y reconocida en el mundo.
Y mientras el altar comienza a tomar forma, el emprendimiento también avanza a un ritmo sorprendente.
Al regresar al tema del Mini Market, los héroes comenzaron a reflexionar sobre una de las primeras decisiones importantes de cualquier negocio: ¿sería mejor emprender de manera individual o trabajar en equipo?
Sus conversaciones nos permitieron escuchar distintos puntos de vista. Hablaron de la cantidad de trabajo que implicaría desarrollar un negocio por cuenta propia y la manera en que las responsabilidades podrían distribuirse al trabajar con otros. También comenzaron a considerar cómo las ganancias podrían cambiar si decidían compartir el proyecto con un equipo.
Son reflexiones que abren muchas puertas. Detrás de cada respuesta hay preguntas nuevas, decisiones por explorar y oportunidades para comprender que emprender no consiste únicamente en crear y vender un producto. También implica organizarse, reconocer las propias capacidades, escuchar otras perspectivas, asumir responsabilidades y aprender a tomar decisiones con intención.
En Spark, estas primeras experiencias se convierten en una oportunidad para acercarse a la educación financiera desde edades tempranas, conectando las ideas con la planeación y las decisiones con sus posibles consecuencias. Son pequeñas mentes empresarias que, al mismo tiempo, están descubriendo el valor de la creatividad, la colaboración y la perseverancia.
Esta semana, nuestros héroes se llevaron sus portafolios a casa, llenos de ideas que esperan seguir desarrollando. Ahora, esas propuestas también podrán abrir una conversación con sus familias: compartir lo que imaginan, escuchar otras perspectivas y recibir una opinión sincera que los ayude a mirar sus proyectos desde nuevos ángulos.
Porque antes de que un negocio abra sus puertas, hay muchas decisiones que tomar, preguntas que responder y posibilidades que explorar. Y antes de que nuestro altar esté terminado, hay manos que crearán, historias que se compartirán y muchas ideas que encontrarán su lugar.
Esta sesión apenas comienza, pero ya podemos ver cómo las ideas se transforman en iniciativas, cómo la curiosidad se convierte en investigación y cómo el trabajo individual puede encontrar su fuerza dentro de una comunidad.
Por ahora, las semillas están sembradas: algunas comienzan a tomar forma entre colores, flores y tradiciones; otras crecen entre planes, preguntas y decisiones. Todas tienen algo en común: necesitan tiempo, cuidado y la libertad de desarrollarse para revelar todo lo que pueden llegar a ser.
Cerramos la semana festejando la quinta vuelta al sol de Noa, que está próxima a cumplir años este domingo, así que no desaprovechamos la oportunidad de festejarla en el ambiente. ¡Feliz vuelta al sol, Noa!
Les invitamos como familia a participar de nuestro Altar de Muertos. Pueden encontrar todos los detalles en esta publicación: https://www.actonacademymty.com/post/altar-de-muertos-2026

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